Curiosamente en distintas cultura desconocidas entre ellas, existió en la antiguedad un factor común que fue el sacrificio de animales y humanos como ofrenda a Dios, o a distintos Dioses de sus creencias.
Una de las leyes de Pardo dice : "El sacrificio religioso obedece al temor del hombre hacia Dios" Esto significa que el hombre al sentir dolor y verse impotente ante Dios, sabiendo que puede ser sacrificado por él, ofrese a otro en su lugar, y esto obedece al instinto de concervación y a las necesidades insatisfecha, creyendo que con la ofrenda satisfacen el placer de Dios, que sin asumirlo, lo consideran cruel.
De hecho ese mismo pensamiento, y sentimiento, es puesto en el hombre por el mismo Dios, quienes las leyes de Pardo lo consideran el creador del y del dolor, y sin el cual la vida no existiría. La vida es la peor forma de existencia.
